Versos sencillos, XLII
1891
En el extraño bazarDel amor, junto a la mar,La perla triste y sin parLe tocó por suerte a Agar.
Agar de tanto tenerlaAl pecho, de tanto verlaAgar, llegó a aborrecerla;Majó, tiró al mar la perla.
Y cuando Agar, venenosaDe inútil furia, y llorosa,Pidió al mar la perla hermosa,Dijo la mar borrascosa:
"¿Qué hiciste, torpe, qué hicisteDe la perla que tuviste?La majaste, me la diste;Yo guardo la perla triste."