A la estudiantina burgalesa
1852
Oigo al pie de mi balcónvuestra gentil serenata.¡Cuánto es a mi oído grata!¡Cuán grata a mi corazón!
Pusieron hondos pesaresentre Castilla y yo el mar,y a Castilla al regresarme recibís con cantares.
¡Dios os dé tanto placercomo con ellos me dais!Si un día España dejáis,como a mí os haga volver.
Temí que mi corazónse hubiera insensible hecho,pero palpita en mi pechode vuestra música al son.
Y pues le hace ella latirdespués de tanto pesar,tal serenata a pagardebe el corazón salir.
¡Gracias, pueblo burgalés!En cambio de la canciónque envías a mi balcón,los versos echo a tus pies.
No extrañes si en el hogardo entre lágrimas me hospedo,tu serenata no puedocon gayos versos pagar.
Págote con éstos, pues;mas nunca olvides que son,tan pobres como los ves,hechos con el corazón.