Amar y querer
1846
A la infiel más infiel de las hermosasun hombre la quería y yo la amaba;y ella a un tiempo a los dos nos encantabacon la miel de sus frases engañosas.
Mientras él, con sus flores venenosas,queriéndola, su aliento empozoñaba,yo de ella ante los pies, que idolatraba,acabadas de abrir echaba rosas.
De su favor ya en vano el aire arrecía;mintió a los dos, y sufrirá el castigoque uno le da por vil, y otro por necia.
No hallará paz con él, ni bien conmigoél que sólo la quiso, la desprecia;yo, que tanto la amaba, la maldigo.