A ella
1895
Semejas esculpida en el más finohielo de cumbre sonrojado al besodel sol, y tienes ánimo travieso,y eres embriagadora como el vino.
Y mientras: no imitaste al peregrinoque cruza un monte de penoso acceso,y párase a escuchar con embelesoun pájaro que canta en el camino.
Obrando tú como rapaz avieso,correspondiste con la trampa del trino,por ver mi pluma y torturarme preso.
No así al viandante que se vuelve a un pinoy párase a escuchar con embelesoun pájaro que canta en el camino.