A Gloria
1884
¡No intentes convencerme de torpezacon los delirios de tu mente loca!¡Mi razón es a la par luz y firmeza,firmeza y luz como el cristal de roca!
¡Semejante al nocturno peregrinomi esperanza inmortal no mira el suelo:no viendo más que sombra en el camino,sólo contempla el esplendor del cielo!
¡Vanas son las imágenes que entrañatu espíritu infantil, santuario oscuro!¡Tu numen, como el oro en la montaña,es virginal y por lo mismo impuro!
¡A través de este vórtice que crispa,y ávido de brillar, vuelo o me arrastro,oruga enamorada de una chispao águila seducida por un astro!
¡Inútil es que con tenaz murmulloexageres el lance en que me enredo:yo soy altivo, y el que alienta orgullolleva un broquel impenetrable al miedo!
Fiado en el instinto que me empujadesprecio los peligros que señalas.«¡El ave canta aunque la rama cruja:como que sabe lo que son sus alas!»
Erguido bajo el golpe en la porfíame siento superior a la victoria.¡Tengo fe en mí: la adversidad podríaquitarme el triunfo pero no la gloria!
¡Deja que me persigan los abyectos!¡Quiero atraer la envidia aunque me abrume!¡La flor en que se posan los insectoses rica de matiz y de perfume!
¡El mal es el teatro en cuyo forola virtud, esa trágica, descuella:es la sibila de palabra de oro;la sombra que hace resaltar la estrella!
¡Alumbrar es arder! ¡Astro encendidoserá el fuego voraz que me consuma!¡La perla brota del molusco heridoy Venus nace de la amarga espuma1
Los claros timbres de que estoy ufanohan de salir de la calumnia ilesos.Hay plumajes que cruzan el pantanoy no se manchan... ¡Mi plumaje es de ésos!
¡Fuerza es que sufra mi pasión! La palmacrece en la orilla que el oleaje azota.¡El mérito es el náufrago del alma:vivo se hunde, pero muerto, flota!
¡Depón el ceño y que tu voz me arrulle!¡Consuela el corazón del que te ama!Dios dijo al agua del torrente: ¡bulle!,y al lirio de la margen: ¡embalsama!
¡Confórmate, mujer! ¡Hemos venidoa este valle de lágrimas que abate,tú como la paloma para el nido,y yo, como el león, para el combate.