Versos sencillos, XIX
1891
Por tus ojos encendidosY lo mal puesto de un broche,Pensé que estuviste anocheJugando a juegos prohibidos.
Te odié por vil y alevosa;Te odié con odio de muerte;Náusea me daba de verteTan villana y tan hermosa.
Y por la esquela que viSin saber cómo ni cuando,Sé que estuviste llorandoToda la noche por mí.