Versos sencillos, XLIII
1891
Mucho, señora, daríaPor tender sobre tu espaldaTu cabellera bravía,Tu cabellera de gualda:
Despacio la tendería,Callado la besaría.
Por sobre la oreja finaBaja lustroso el cabello,Lo mismo que una cortinaQue se levanta hacia el cuello.
La oreja es obra divinaDe porcelana de China.
Mucho, señora te dieraPor desenredar el nudoDe tu roja cabelleraSobre tu cuello desnudo:
Muy despacio la esparcieraHilo por hilo la abriera.