Glosa (Tapia y Rivera)

Alejandro Tapia y Rivera (1826–1882)

Razón que imperas en mí¿porqué habré de mentir yo,diciendo impasible no,cuando el alma dice sí?

Al mirar tus bellos ojossiento nacer la alegría,porque truecan, vida mía,en encanto, los enojos.Al mirar tus labios rojosdonde el amor se atesorami pecho esclavo te adora,y huyendo del frenesítengo que exclamar, señora,«razón que imperas en mí».

Si observas en mi semblanteel delirio que me inspiras,si con deleite me mirasy en mi seno palpitantepercibes el dulce instanteque ocasionas a mi alma,¡qué vale que finja calma!si el fuego que me abrasóobtiene triunfante palma,¿porqué habré de mentir yo?

¡Oh! no esperes que negarlopueda el pecho enardecido,no puede estar escondidotan dulce afecto; callarloes penar y acrecentarlo:que en vano ¡ay Dios! mentiríasi al preguntarme algún díasi mi pecho te adoró,yo respondiese, alma mía,diciendo impasible, NO.

Tanto valiera negarque eres bella y atractiva,que el alba se muestra esquivasi ve tus ojos brillar;tanto valiera expresarque el que llegó a contemplarte,logró vivir y olvidarte,alcance vivir sin ti,si yo dijera NO amartecuando el alma dice SÍ.