El Kaiser

Emilio Bobadilla (1862–1921)

Era la noche infausta, víspera de la guerra:un gesto imperativo bastó para que ardieseen unánime incendio consternada la tierray una voz de exterminio doquier repercutiese.

Y empezó la catástrofe: los campos sin labriegos;las ciudades, sin fábricas; los jardines, sin floresy, cogidos del brazo, por las calles los ciegos¡y en el hogar de luto, taciturnos dolores...!

Y en su altivez el Kaiser de sojuzgar al mundo,—¿qué le importa que llore, que suplique, que ruja?—va de un frente a otro frente, el rostro furibundo,

imponiéndose a todos brutal y sanguinario,¡y su silueta lúgubre corriendo se dibujaal través de las llamas, en el inmenso osario!

1916.