El tanque

Emilio Bobadilla (1862–1921)

Como férrea tortuga de férreo carapacho,se arrastra eyaculando proyectiles el tanque;no hay miedo que en su curso irregular se estanque:para él no hay hondonada, ni brecha ni picacho.

Se mueve como un barco que las olas en vilolevantan en revuelta vorágine de espuma:ya huye, ya se esconde a favor de la bruma,oponiendo a las balas su piel de cocodrilo.

El recinto es obscuro y hermético y grasiento;los tripulantes casi ni a respirar se atreven;avanza irresistible, destructor como el viento;

mas un obús incendia de pronto sus motores,rompiendo la coraza; su propia sangre bebeny mueren hechos llamas entre horribles dolores...

1918.