Todo igual
¡Qué vértigo en el aire, qué aflicción en las almas!¡Qué huracán de vesania, qué fiebre, qué delirio!Aspiran los valientes a batir áureas palmas,las palmas clandestinas de anónimo martirio!
¿Saldrá más acendrada la moral de esta lucha?¿Será mejor el hombre venidero? ¡Quién sabe!No es animal aéreo ni terrestre la trucha;y, voladora siempre, tendrá plumas el ave...
Habrá nuevas costumbres, el lujo, irá en aumento;viviendas más higiénicas, más orden en la vida;tal vez menos ideas y menos sentimiento
y acaso sólo sirva de adorno la palabra...pero esta lucha épica, feroz y fratricida,no hará de un cardo un cedro, ni un toro de una cabra.
Abril, 1918.