Imágenes del pecado
Enfermizas plenitudesde emociones amatorias,modernismo de lo Raro,de embriagueces ilusorias,que disfrazan las crudezas de sus credos materiales,como fórmulas severasde blasones impolutos,que, discretos, disimulanlos salvajes atributos,las paganas desnudeces de las fuerzas germinales.
Rosa-estigma que en los labioshan dejado los orfebresde la Ardencia. Bestias malasde lascivias y de fiebres,que no doman los actuales filosóficos Orfeos,acechando por las nocheslos oficios sigilosos...
por las noches consteladasde los besos milagrososque deshacen en las bocas el rubí de los deseos...
Predilecta medianochevagamente ensoñativa,que ha exhumado un bello librode lectura sugestiva,de encubiertas entrelíneas de extravíos irreäles...¡Oh, curiosa, febricientecabecita conturbada,que en los tibios abandonosdelatados en la almohadase fecunda de las sabias poluciones cerebrales!
¡Oh, cuán negros los hastíosde las púberes sensuales:¡Oh, cuán largas las esperasde los pálidos nupciales,en los ratos aburridos de cloróticas visiones...cuando creen que las abejasevocadas vendrán, fieles,a traerles, compasivas,con sus vinos y sus mieles,as cantáridas nocturnas de las fuertes obsesiones...
Voz fatal que en los gentilesEvangelios de Afrodita,
al cenáculo vedadode su roja mesa invita.¡Oh, furtivas comuniones en los cultos que revelanel peligro imaginablede las hostias consagradasdonde, lívidas, se ocultanlas cabezas desmayadasde los duendes cautelosos que en la extraña misa velan...
Neurasténica enclaustradacuyos lirios de purezaha violado sin esfuerzola triunfal Naturaleza:Esa siempre parturienta, santamente dolorida.— Fué la hora en que cayerondeshojados los claveles,que, al sangrar las castidadesen los tálamos crüeles,los augurios se regaron con los filtros de la Vida.—
Virgen mística de celda,brasa blonda de incensario,fiel ritual de oscurantismo,fría imagen de santuario,por la fe de su Locura tonsurada contra el Vicio,que ha sentido en los insomniosconmover su paz austeraun satánico deseo
de su sangre de soltera,de su palma que claudica del inútil sacrificio.
Delicada sensitivade los cálidos antojos,que se burla de la ausenciade la luz de los sonrojos...Que exaltando sus caprichos — ¡los diabólicos, losal Cantar de los Cantares, [tiernos!...siempre nuevo en sus caricias,sabe ungir de la gloriosacaridad de sus deliciasa las vértebras que sufren el horror de los inviernos.
Favorita del Nirvana,de los vinos superfinos,espasmódica del etér,que ilustró los pergaminosde la nueva aristocracia del hatchis y la morfina:Ofertorio inconfesablede exquisita delincuencia,generosa, sorprendentebien gustada quintaesenciade ilusión por el pecado de la copa clandestina...
Pubertad de conventilloque, en su génesis, halagala teoría lamentable
del harapo y de la llaga,silenciando la inconsciente repulsión a lo maldito..Alentadas bizarríasde muchacha sensiblera,que presume ingénuamentede Manon arrabalera,suavemente flagelada por las sedas del Delito.
Cortesana de suburbio,que se sabe mustia y viejay olvidar quiere los hondosdesconsuelos de su queja,palpitante, en su derrota, por la última aventura,que, al cruzar los barrios bajosen la tarde de la cita,va creyendo ser la triste,la incurable Margaritaque abandona con la muerte su romántica locura.
Torturada visión brevedel amor de una heroínadel prostíbulo y la cárcel:Roja flor de guillotina,que ha soñado con un novio que la finge una azucena:Con un blondo Nazarenoque la mueve a inevitablesanta senda arrepentida,
— de intuición insospechable —a seguir su religiosa vocación de Magdalena.
Bella trágica historiada,Salomé del histerismo,portadora de extrañezasdel país del exotismo,iniciada en el secreto de las cláusulas suicidas,que, en sus largas devocionespor las fiestas misteriosas,por las torpes confidenciasy las pautas tenebrosas,comulgó con los maestros de las músicas prohibidas.
¡Oh, las pascuas de las carnesbondadosas, que florecenpor aquellas que concluyen...por aquellas que envejecen.¡Oh, los siete ángeles malos ¡Oh, los ángeles pro-al exvoto de las manos [piciossabiamente extenuativas,que degüellan las palomasde las blancas rogativas,en las vísperas sangrientas de los negros sacrificios