La enferma que trageron anoche

Evaristo Carriego (1883–1912)

La enferma abrió los ojos cuando la hermana,que aún no ha descansado ni un solo instante,decía sus temores al practicanteque pasa la visita de la mañana.

Desde que la trageron ha rechazadosin contestar palabra, todo remedio,y por más que se hizo no hubo mediode vencer un mutismo tan obstinado.

Y ahora, en la pesada semi-inconcienciadel último momento, su indiferenciasilenciosa parece ceder, por fin,

pero en los labios secos y en la miradasólo tiene un reproche de abandonadapara las compañeras del cafetín.