Y pasa y no sola
Y pasas, y no sola, presintiendo doradosorientes, los propicios a los enamorados,como una novia enferma que evoca espiritualespromesas en las largas noches sentimentales;
o esperas al amado, sonriente, como algunasheroínas que aguardan al amor de las lunashojeando florilegios alegres de la Galia,con manos de Giocondas poéticas de Italia.
¡Oh, las divinas magas que comulgan misteriosen los ratos fugaces de indecibles imperios...cuyos tiernos mandatos y ansiadas tiraníasde las claudicaciones saben las agonías!