Cual sin arrimo vid, cual planta umbrosa viuda del ruiseñor que antes solía con dulce canto, al parecer del día, invocar de Titón la blanca esposa;
cual navecilla en noche tenebrosa do el gobierno faltó que la regía, cual caminante que perdió su guía en selva oscura, horrible y temerosa;
cual nube de mil vientos combatida, cual ave que atajó la red su vuelo, cual siervo fugitivo y cautivado,
cual de peso infernal alma afligida, o cual quedó tras el diluvio el suelo: tal quedé yo sin vos, hermano amado.
Notas: