Las tres musas últimas castellanas 033

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

Aguarda, riguroso pensamiento, no pierdas el respeto a cuyo eres. Imagen, sol o sombra, ¿qué me quieres? Déjame sosegar en mi aposento.

Divina Tirsis, abrasarme siento: sé blanda como hermosa entre mujeres; mira que ausente, como estás, me hieres; afloja ya las cuerdas al tormento.

Hablándote a mí solas me anochece: contigo anda cansada el alma mía; contigo razonando me amanece.

Tú la noche me ocupas y tú el día: sin ti todo me aflige y entristece, y en ti mi mismo mal me da alegría.