Parnaso español 034

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

¿Cuando, Licino, di, contento viste hombre con un pecado solamente, si quien merece pena es suficiente, y el inculpable, inútil yace triste?

¿Quién al mayor delito se resiste? ¿Qué cortesano habrá que no se afrente de que le exceda en vida delincuente el que a los ojos, que pretende, asiste?

¡Oh ingenio del pecado escandaloso! Pues Licas (habitado de serenos áspides el espíritu ambicioso)

todos los malos quieren que sean buenos, para que a su maldad el poderoso, por sola, comunique sus venenos.