Parnaso español 045

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

¡Cuántas manos se afanan en Oriente examinando la mayor altura, porque en tus dedos, breve coyuntura, con todo patrimonio, esté luciente!

¡Cuánta descaminada ciega gente tiene en poco del mar la saña dura, sólo para que adorne tu locura rubia calamidad, púrpura ardiente!

¡Cuánto pirata de Noruega, atento ministro de tu gula, remontado, despuebla de familia alada el viento!

¡Cuánto engaño de cáñamo anudado tiene el golfo, inquiriendo su elemento al pasto delicioso del pecado!