Parnaso español 056

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

Todo lo puede despreciar cualquiera; mas nadie ha de poder tenerlo todo: sólo, para ser rico, es fácil modo despreciar la riqueza lisonjera.

El metal que a las luces de la esfera por hijo primogénito acomodo, luego que al fuego se desnuda el lodo, espléndido tirano reverbera.

A ser peligro tan precioso viene polvo que, en vez de enriquecer, ultraja; que sólo a quien le tiene, honor se tiene.

La amarillez del oro esta en la paja con más salud, y, pobre, nos previene, desde la choza alegre, la mortaja