Parnaso español 127

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

Quitemos al Romano este cuidado, y un número a sus muchos prisioneros, pues me temen, los cónsules severos, amenaza caduca de su estado.

Impaciente a los términos del hado, salga la alma que armó tantos guerreros: no aprenda a servir estos postreros años, que del afán he reservado.

Pródigo del espíritu y la vida, desprecio dilatar vejez cansada: venganza les daré, no triunfo y gloria.

Que es desesperación bien entendida buscar muerte a la afrenta anticipada: quede a guardar la vida a la memoria.