Parnaso español 180

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

Si en Francia, tan preciada de sus Pares, no hallo, Manuela, par vuestra hermosura, la ardiente rosa en vuestra nieve pura blasones sean de España singulares.

De Orlando las hazañas militares, si a vuestra luz probaran aventura, mejor calificaran su locura, cuando el vencido os dedicara altares.

Vuestra boca, riéndose, es aurora; es francesa, si habla; y es Oriente que con todas las Indias enamora.

Por vos la rosa castellana ardiente en París fue gloriosa vencedora del lirio de oro, que hoy la envidia ausente.