Parnaso español 188

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

Las luces sacras, el augusto día que vuestros ojos abren sobre el suelo, con el contento que se mueve el cielo, en mi espíritu explican armonía.

No cabe en los sentidos melodía imperceptible en el terreno velo; mas del canoro ardor y alto consuelo las cláusulas atienden l'alma mía.

Primeros mobles son vuestras esferas, que arrebatan en cerco ardiente de oro mis potencias absortas y ligeras.

Puedo perder la vida, no el decoro a vuestras alabanzas verdaderas, pues, religioso, alabo lo que adoro.