Parnaso español 234

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

No me aflige morir; no he rehusado acabar de vivir, ni he pretendido alargar esta muerte que ha nacido a un tiempo con la vida y el cuidado.

Siento haber de dejar deshabitado cuerpo que amante espíritu ha ceñido; desierto un corazón siempre encendido, donde todo el Amor reinó hospedado.

Señas me da mi ardor de fuego eterno, y de tan larga y congojosa historia sólo será escritor mi llanto tierno.

Lisi, estáme diciendo la memoria que, pues tu gloria la padezco infierno, que llame al padecer tormentos, gloria.