Parnaso español 298

Francisco de Quevedo y Villegas (1584–1645)

Por más graciosa que mi tronga sea, otra en ser otra tronga es más graciosa; el mayor apetito es otra cosa, aunque la más hermosa se posea.

La que no se ha gozado, nunca es fea; lo diferente me la vuelve hermosa; mi voluntad de todas es golosa: cuantas mujeres hay, son mi tarea.

Tú, que con una está amancebado, yo, que lo estoy con muchas cada hora, somos dos archidiablos, bien mirado.

Mas diferente mal nos enamora: pues amo yo, glotón, todo el pecado; tú, hambrón de vicios, una pecadora.