Con la sombra del jarro y de las nueces, la sed bien inclinada se alborota; todo gaznate esté con mal de gota, hasta dejar las cubas en las heces.
Los brindis repetidos y las veces crezcan el alarido y la chacota; y la aguachirle, que en las peñas trota, buen provecho les haga a rana y peces.
De medio abajo se permiten voces; para los gormadores hay capuces; a los alegres se pondrán terlices.
Los aguados se vistan albornoces; los mosquitos sean plaga a los testuces, y levántense zorras, y no mices.