A una artista (Sosa Escalante)

Francisco Sosa Escalante (1848–1925)

No canta el ave así; no así del vientoEl suspirar se escucha en la arboleda,Ni el manso arroyo que entre guijas ruedaEl són iguala de tu dulce acento.

Ya revele tu voz del pensamientoAmargura tenaz ó dicha leda,Es nota de arpa celestial; remedaAlegre risa ó funeral lamento.

Mas ay! si á influjo de tu dulce cantoOlvida el triste corazón sus penasTambien es causa de dolor y llanto.

Infundes el amor cual las sirenas,Y á aquel que admira tu hechicero encantoA eterno vasallaje le condenas!