¡Bendita seas!

Francisco Sosa Escalante (1848–1925)

En el sagrario del hogar, tranquilasLas gratas horas de tu vida ruedan,Sin que los propios sinsabores puedanNunca el llanto arrancar de tus pupilas.

Jamás el bien al practicar vacilas,Porque tus nobles sentimientos vedanPensar que hay séres que el dolor remedanY pasan del mendigo entre las filas.

¡Cuánto es modesta la virtud, señora,De tu benigno corazon, ajenoA torpe vanidad embriagadora!

Bendígate el Señor cuando á su senoPartas radiante en tu postrera hora,De fé cristiana al resplandor sereno.