No las francesas armas odiosas

Garcilaso de la Vega (1503–1536)

No las francesas armas odiosas,en contra puestas del airado pecho,ni en los guardados muros con pertrecholos tiros y saetas ponzoñosas;no las escaramuzas peligrosas,ni aquel fiero ruido contrahechode aquel que para Júpiter fué hechopor manos de Vulcano artificiosas,pudieron, aunque más yo me ofrecíaa los peligros de la dura guerra,quitar un hora sola de mi hado.Mas infición de aire en solo un díame quitó al mundo, y me ha en ti sepultado,Partenope, tan lejos de mi tierra.