¡Ella duerme!

Jorge Isaacs (1837–1895)

{{bc|<poem>—No duermas,— suplicante me decía—escúchame... despierta—.Cuando haciendo cojín de su regazo,Soñándome besarla, me dormía.

Más tarde... ¡horror! En convulsivo abrazoLa oprimí el corazón... rígida y yerta!En vano la besé; —no sonreía;En vano la llamaba; —no me oía;¡La llamo en su sepulcro y no despierta!1874