El alma de las flautas
Canciones Surianas
Y los indios les inspiran á las flautasSus bucólicas triunfales y sus himnos!
Mientras triscan en el prado las ovejasy retozan en las peñas los cabritos,se congregan los pastores, bajo el toldoque abre un misericordioso tamarindo.Son los ángeles-custodios del rebaño;los que acechan á los lobos carnicerosrondadores del aprisco;son los buenos habitantes de la sierra,son los indios!
Y á la sombra del gran árbol opulento,árbol-rey, árbol profícuo,verde lira de los vientos surïanos,camarín de los zenzontles y los mirlos,los pastores tocan aires de la costaen sus flautas de carrizo!
Una dulce ola de música se elevadesgranando su cristal en gorgoritos:es un chorro de silvestres armoníasque se quiebra en el azur del cielo limpioes el alma de las cañas que se quejaimpulsada por el soplo de los indios....es el alma de las cañas que sollozapor los huertos odorantes á tomillo;por las eras donde crujen las espigas,—oros pálidos y vivos—por las yuntas que laboran en los camposmansamente, con su grave porte olímpico;por la púbera pastora Galateamuy más blanca que el vellón del corderillo.
Y los indios les inspiran á las flautassus bucólicas triunfales y sus himnos!
Unas lloran con dolor de chirimía,otras plañen como triste caramillo,otras tienen la ternura de la avenay otras el marcial allegro de los pífanos.Y esa música salvaje, tan sentida,que se escapa de las flautas de carrizo,tiene un mágico poder: en su ala de oronos remonta al infinito.
Hasta el ave se avergüenza al escucharlay en el buche esconde trémolos y trinos....hasta sienten los jaguares al oírlamisteriosos calosfríos,y las víboras se arrastran hacia ellapor la influencia de su hechizo.¡Oh buen Pan, guarda tu rústica siringaque más dulces son las flautas de los indios!
Asombrados los zagales, bajo el toldoque abre el misericordioso tamarindo,mientras pacen las ovejas en el pradoy entrechocan sus pitones los cabritos,se entretienen jubilosos é inocentescon sus flautas de carrizo;y en alegre ruedo todos congfregadosson un grupo melancólico de Títiros.
Lenta lenta, triste triste, suave suave,vuela el alma de las flautas de los indios;la melena de las frondas se estremece,se abre un surco luminoso en lo infinito,sopla tibia y leve ráfaga de viento,se columpia el gigantesco tamarindo;y, de pronto, diademada de laureles,con su túnica de armiño,
con la Lira de las Eglogas al hombro,proyectando su gran sombra sobre el río,dulce y tierna y melancólica y sagradaatraviesa la figura de Virgilio....
Y los indios les inspiran á las flautassus bucólicas triunfales y sus himnos!