Venus en la muerte de Adonis
Despues que en tierno llanto desordenaCíterea la voz por el violentoFin de su Adónis, y con triste acentoEl bosque Idalio á su dolor resuena,
Y en flor sobre el acanto y azucenaHermosa trueca el mísero y sangrientoJóven, modera el grave sentimiento,Y el ímpetu á sus lágrimas enfrena;
Y no hallando en su tristeza medio,Vuelve al usado ornato, y refloreceDel ya sereno rostro la luz pura;
Asi el pesar con la razon descreceDesesperado el bien: que tal vez curaA un grande mal la falta de remedio.