Maldita pereza
Al bosque me llevó mi fantasía,Y en su fondo erizado de retamas.Hallé un gigante pino, cuyas ramasEclipsaban la luz del medio dia.
Su viejo hendido tronco pareciaReptil informe de ásperas escamas,Y su copa volcan de verdes llamasQue sobre tierra y aire se extendia.
Bajo su dulce sombra reclinadoEn los goces pensé de la existencia,Y en la felicidad que va á su lado:
Recordé de los años la sentencia,Até al pino un cordon bien ensebado,¡Y no me estrangulé... por indolencia!