De vuelta a casa

Miguel de Unamuno (1864–1936)

Desde mi cielo a despedirme llegasfino orvallo que lentamente bañaslos robledos que visten las montañasde mi tierra, y los maíces de sus vegas.

Compadeciendo mi secura, riegasmontes y valles, los de mis entrañas,y con tu bruma el horizonte empañasde mi sino, y así en la fe me anegas.

Madre Vizcaya, voy desde tus brazosverdes, jugosos, a Castilla enjuta,donde fieles me aguardan los abrazos

de costumbre, que el hombre no disfrutade libertad si no es preso en los lazosde amor, compañero de la ruta.