La mar ciñe
La mar ciñe a la noche en su regazoy la noche a la mar; la luna, ausente;se besan en los ojos y en la frente;los besos dejan misterioso trazo.
Derrítense después en un abrazo,tiritan las estrellas con ardientepasión de mero amor y el alma sienteque noche y mar se enredan en su lazo.
Y se baña en la obscura lejaníade su germen eterno, de su origen,cuando con ella Dios amanecía,
y aunque los necios sabios leyes fijen,ve la piedad del alma la anarquíay que leyes no son las que nos rigen.