En los ecos del órgano o en el rumor del viento

Rosalía de Castro (1837–1885)

I

En los ecos del órgano o en el rumor del viento,En el fulgor de un astro o en la gota de lluvia,Te adivinaba en todo y en todo te buscaba,Sin encontrarte nunca.

Quizás después te ha hallado, te ha hallado y te ha perdidoOtra vez, de la vida en la batalla ruda,Ya que sigue buscándote y te adivina en todo,Sin encontrarte nunca.

Pero sabe que existes y no eres vano sueño,Hermosura sin nombre, pero perfecta y única;Por eso vive triste, porque te busca siempre,Sin encontrarte nunca.

II

Yo no sé lo que busco eternamenteEn la tierra, en el aire y en el cielo;Yo no sé lo que busco, pero es algoQue perdí no sé cuándo y que no encuentro,

Aun cuando sueñe que invisible habitaEn todo cuanto toco y cuanto veo.

Felicidad, no he volver a hallarteEn la tierra, en el aire ni en el cielo,¡Aun cuando sé que existesY no eres vano sueño!