Confusión y vicios de la Corte

Diego de Torres Villarroel (1693–1770)

Mulas, médicos, sastres y letrados,corriendo por las calles a millones;duques, lacayos, damas y soplones,todos sin distinción arrebujados;

gran chusma de hidalguillos tolerados,cuyo examen lo hicieron los doblones,y un pegujal de diablos comadrones,que les tientan la onda a los casados;

arrendadores mil por excelencia;metidos a señores los piojosos;todo vicio, con nombre de decencia;

es burdel de holgazanes y de ociosos,donde hay libertad suma de concienciapara idiotas, malsínes y tramposos.