La tumba del soldado

Jorge Isaacs (1837–1895)

{{bc|<poem>El vencedor ejército la cumbreSalvó de la montaña,Y en el ya solitario campamentoQue de lívida luz la tarde baña,Del negro terranova,Compañero jovial del regimientoResuenan los aullidosPor los ecos del valle repetidos.

Llora sobre la tumba del soldado,Y bajo aquella cruz de tosco leñoLame el césped aún ensangrentadoY aguarda el fin de tan profundo sueño.

Meses después, los buitres de la sierraRondaban todavíaEl valle, campo de batalla un día.Las cruces de las tumbas ya por tierra…Ni un recuerdo ni un nombre...¡Oh!, no: sobre la tumba del soldado,Del negro terranovaCesaron los aullidos,Mas del noble animal allí han quedadoLos huesos sobre el césped esparcidos.1874