Libertad

1846

Risueños están los mozos,gozosos están los viejosporque dicen, compañeras,que hay libertad para el pueblo.

Todo es la turba cantares,los campanarios estruendo,los balcones luminarias,y las plazuelas festejos.

Gran novedad en las leyes,que, os juro que no comprendo,ocurre cuando a los hombresen tal regocijo vemos.

Muchos bienes se preparan,dicen los doctos al reino,si en ello los hombres gananyo, por los hombres, me alegro;

Mas, por nosotras, las hembras,ni lo aplaudo, ni lo siento,pues aunque leyes se mudenpara nosotras no hay fueros.

¡Libertad! ¿qué nos importa?¿qué ganamos, qué tendremos?¿un encierro por tribunay una aguja por derecho?

¡Libertad! ¿de qué nos valesi son los tiranos nuestrosno el yugo de los monarcas,el yugo de nuestro sexo?

¡Libertad! ¿pues no es sarcasmoel que nos hacen sangrientocon repetir ese gritodelante de nuestros hierros?

¡Libertad! ¡ay! para el llantotuvímosla en todos tiempos;con los déspotas lloramos,con tributos lloraremos;

Que, humanos y generososestos hombres, como aquellos,a sancionar nuestras penasen todo siglo están prestos.

Los mozos están ufanos,gozosos están los viejos,igualdad hay en la patria,libertad hay en el reino.

Pero, os digo, compañeras,que la ley es sola de ellos,que las hembras no se cuentanni hay Nación para este sexo.

Por eso aunque los escuchoni me aplaudo ni lo siento;si pierden ¡Dios se lo pague!y si ganan ¡buen provecho!

De la obra poética de Carolina Coronado, a partir de la transcripción de Wikisource en español.

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