Imitando una oda de Safo

1850

¡Feliz quien junto a ti por ti suspira!¡Quien oye el eco de tu voz sonora!¡Quien el halago de tu risa adoraY el blando aroma de tu aliento aspira!

Ventura tanta -que envidioso admiraEl querubín que en el empíreo mora-El alma turba, al corazón devora,Y el torpe acento, al expresarla, espira.

Ante mis ojos desparece el mundo,Y por mis venas circular ligeroEl fuego siento del amor profundo.

Trémula, en vano resistirte quiero...De ardiente llanto mi mejilla inundo,¡Deliro, gozo, te bendigo y muero!

De la obra poética de Gertrudis Gómez de Avellaneda, a partir de la transcripción de Wikisource en español.

Dominio públicoEste poema está en el dominio público. Puedes leerlo, copiarlo, recitarlo y publicarlo sin pedir permiso a nadie.