Inmortalidad

1825

Cuando en el éter fúlgido y serenoArden los astros por la noche umbría,El pecho de feliz melancolíaY confuso pavor siéntese lleno.

¡Ay! ¡así girarán cuando en el senoDuerma yo inmóvil de la tumba fría!...Entre el orgullo y la flaqueza míaCon ansia inútil suspirando peno.

Pero ¿qué digo? — Irrevocable suerteTambién los astros á morir destina,Y verán por la edad su luz nublada.

Mas superior al tiempo y á la muerteMi alma, verá del mundo la ruïna,Á la futura eternidad ligada.

De la obra poética de José María Heredia, a partir de la transcripción de Wikisource en español.

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