Al buen Pedro
Versos libres, 1882
Dicen, buen Pedro, que de mí murmurasPorque tras mis orejas el cabelloEn crespas ondas su caudal levanta:Diles, ¡bribón!, que mientras tú en festines,En rubios caldos y en fragantes pomas,Entre mancebas del astuto Norte,De tus esclavos el sudor sangriento,Torcido en oro, descuidado bebes,—Pensativo, febril, pálido, grave,Mi pan rebano en solitaria mesaPidiendo ¡oh triste! al aire sordo modoDe libertar de su infortunio al siervo¡Y de tu infamia a ti! Y en estos lances,Suéleme, Pedro, en la apretada bolsaFaltar la monedilla que reclamaCon sus húmedas manos el barbero.