Como nacen las palmas
Versos libres, 1882
Como nacen las palmas en la arenaY la rosa en la orilla al mar salobre,Así de mi dolor mis versos surgenConvulsos, encendidos, perfumados.Tal en los mares sobre el agua verde,La vela hendida, el mástil trunco, abiertoA las ávidas olas el costado,Después de la batalla fragorosaCon los vientos, el buque sigue andando.
¡Horror, horror! ¡En tierra y mar no habíaMás que crujidos, furia, niebla y lágrimas!Los montes, desgajados sobre el llanoRodaban; las llanuras, mares turbios,En desbordados ríos convertidas,Vaciaban en los mares; un gran puebloDel mar cabido hubiera en cada arruga;Estaban en el cielo las estrellasApagadas; los vientos en jironesRevueltos en la sombra, huían, se abrían,Al chocar entre sí, y se despeñaban;En los montes del aire resonabanRodando con estrépito; ¡en las nubesLos astros locos se arrojaban llamas!
Río luego el Sol; en tierra y mar lucíaUna tranquila claridad de boda.¡Fecunda y purifica la tormenta!Del aire azul colgaban ya, prendidosCual gigantescos tules, los rasgadosMantos de los crespudos vientos, rotosEn el fragor sublime. ¡Siempre quedanPor un buen tiempo luego de la curaLos bordes de la herida sonrosados!Y el barco, como un niño, con las olasJugaba, se mecía, traveseaba.