Copa ciclópea

Versos libres, 1882

El Sol alumbra: ya en los aires miroLa copa amarga: ya mis labios tiemblan,No de temor, que prostituye, ¡de ira!...¡El Universo, en las mañanas alzaMedio dormido aún de un dulce sueñoEn las manos la Tierra perezosa,Copa inmortal, en dondeHierven al sol las fuerzas de la vida!—¡Al niño triscador, al venturosoDe alma tibia y mediocre, a la fraganteMujer que con los ojos desmayadosAbrirse ve en el aire extrañas rosas,Iris la Tierra es, roto en colores,—Raudal que juvenece y rueda limpioPor perfumado llano, y al retozoY al desmayo después plácido brinda!—¡Y para mí, porque a los hombres amoY mi gusto y mi bien terco descuido,La Tierra melancólica apareceSobre mi frente que la vida bate,De lúgubre color inmenso yugo!La frente encorvo, el cuello manso inclinoY, con los labios apretados, muero.

De «Versos libres» (1882). Texto cotejado con las Obras Completas (CLACSO), Poesía I.

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