En torno al mármol rojo…

Versos libres, 1882

En torno al mármol rojo en donde duermeEl corso vil, el Bonaparte infame,Como manos que acusan, como lívidas,Desgreñadas crenchas, las banderasDe tanto pueblo mutilado y rotoEn pedazos he visto, ensangrentadas!Bandera fue también el alma míaAbierta al claro sol y al aire alegreEn una asta, derecha como un pino.—La vieron y la odiaron, gerifaltesPusieron, y celosa halconería a abatirla echaron,A traer el fleco de oro entre sus picos:¡Oh! Mucho halcón del cielo azul ha vueltoCon un jirón de mi alma entre sus garras.Y ¡sus! yo a izarla—y ¡sus! con piedra y paloLas gentes a arriarla,—y ¡sus! el pinoComo en fuga alargábase hasta el cielo¡Y por él mi bandera blanca entraba!¡Mas tras ella la gente, pino arriba,Este el hacha, ése daga, aquél ponzoña,Negro el aire en redor, negras las nubes,Allí donde los astros son robustosPinos de luz, allí donde en fragantesLagos de leche van cisnes azules,Donde el alma entra a flor, donde palpitan,Susurran, y echan a volar las rosas,Allí, donde hay amor, allí en las aspasMismas de las estrellas me embistieron!—Por Dios, que aún se ve el asta: mas tan rotaYa la bandera está, que no hay ningunaTan rota y sin ventura como ellaEn las que adornan la apagada cripta¡Donde en su rojo féretro sus puñosRoe despierto el Bonaparte infame!—

De «Versos libres» (1882). Texto cotejado con las Obras Completas (CLACSO), Poesía I.

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