¡Hala, hala!

Flores del destierro, 1885

¡Hala, hala!¡Da vueltas a la noria, arrastra el ala!

Rosa que alegra el aire al sol que asomaDe aires te deja ¡estúpida conseja!Y ven en la olla negra a echar tu aroma.

Alma, que dulcemente te consumes,Y en esta muerte ves sabrosa suerte,¡Almas abajo, abajo los perfumes!

La vida es un molino:Hay que ganar el pan y hacer el vino.

Ya sé que vas sangrando y malherida,Y a cada gota de tu sangre brotaUna cruz de jacinto florecida.

Ya sé que a cada noche alzas el vueloA las estrellas y que bajas de ellasCon un dolor tan grande como el cielo.

Morir es un deleite:Pero un tirano nos echó a la vida,Y a la terrible lámpara encendida,¡Alma infeliz! hay que nutrir de aceite.

¡Hala, alma, hala!¡Da vueltas a la noria, arrastra el ala!

De «Flores del destierro» (1885, póstumo). Texto cotejado con las Obras Completas (CLACSO), Poesía I.

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