La copa envenenada
Versos de amor
Desque toqué, señora, vuestra manoBlanca y desnuda en la brillante fiesta,En el fiel corazón intento en vanoLos ecos apagar de aquella orquesta!Del vals asolador la nota impuraQue en sus brazos de llama suspendidosRauda os llevaba—al corazón sin cura,Repítenla amorosos mis oídos.Y cuanto acorde vago y murmuríoOfrece al alma audaz la tierra bella,Fíngelos el espíritu sombrío—Tenue cambiante de la nota aquella.¡Oigola sin cesar! Al brillo, ciego,En mi torno la miro vagorosaMover con lento son alas de fuegoY mi frente a ceñir tenderse ansiosa.¡Oh! mi trémula mano bien sabríaAl aire hurtar la alada nota hirvienteY, con arte de dulce hechicería,Colgando adelfas a la copa ardiente,En mis sedientos brazos desmayadaDaros, señora, matador perfume:Mas yo apuro la copa envenenadaY en mí acaba el amor que me consume.