La poesía es sagrada…

Versos libres, 1882

La poesía es sagrada. NadieDe otro la tome, sino en sí. Ni nadieComo a esclava infeliz que el llanto enjugaPara acudir a su inclemente dueña,La llame a voluntad: que vendrá entoncesPálida y sin amor, como una esclava.Con desmayadas manos el cabelloPeinará a su señora: en alta torre,Como pieza de gran repostería,Le apretará las trenzas; o con vilesRizados cubrirá la noble frentePor donde el alma su honradez enseña;O lo atará mejor, mostrando el cuello,Sin otro adorno, en un discreto nudo.¡Mas mientras la infeliz peina a la dama,Su triste corazón, cual ave rojaDe alas heridas, estará temblandoLejos ¡ay! en el pecho de su amante,Como en invierno un pájaro en su nido!¡Maldiga Dios a dueños y tiranosQue hacen andar los cuerpos sin venturaPor do no pueden ir los corazones!—

De «Versos libres» (1882). Texto cotejado con las Obras Completas (CLACSO), Poesía I.

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