¡Oh, Margarita!

Versos libres, 1882

Una cita a la sombra de tu oscuroPortal donde el friecillo nos convidaA apretarnos los dos, de tan estrechoModo, que un solo cuerpo los dos sean:Deja que el aire zumbador resbale,Cargado de salud, como traviesoMozo que las corteja, entre las hojas,Y en el pinoRumor y majestad mi verso aprenda.Sólo la noche del amor es digna.La soledad, la oscuridad convienen.Ya no se puede amar, ¡oh Margarita!

De «Versos libres» (1882). Texto cotejado con las Obras Completas (CLACSO), Poesía I.

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