Pórtico
Versos libres, 1882
Frente a las casas ruines, en los mismosSacros lugares donde Franklin buenoCitó al rayo y lo ató, por entre truncosMuros, cerros de piedra, boqueantesFosos, y los cimientos asomadosComo dientes que nacen a una encía,Un pórtico gigante se elevaba.Rondaba cerca de él la muchedumbre. . . . . . . que siempre en tornoDe las fábricas nuevas se congrega.Cuál, que ésta es siempre distinción de necios,Absorto ante el tamaño; piedra el otroQue no penetra el Sol, y cuál en iraDe que fuera mayor que su estatura.Entre el tosco andamiaje, y las nacientesParedes, aquel pórtico,En un cráneo sin tope parecíaUn labio enorme, lívido e hinchado.Ruedas y hombres el aire sometieron;Trepaban en la sombra; más arribaFueron que las iglesias; de las nubesLa fábrica magnífica colgaron:Y en medio entonces de los altos murosSe vio el pórtico en toda su hermosura.