Versos sencillos, XV
1891
Vino el médico amarilloA darme su medicina,Con una mano cetrinaY la otra mano al bolsillo:
¡Yo tengo allá en un rincónUn médico que no mancaCon una mano muy blancaY otra mano al corazón!
Viene, de blusa y casquete,El grave del repostero,A preguntarme si quieroO Málaga o Pajarete:
¡Díganle a la reposteraQue ha tanto tiempo no he visto,Que me tenga un beso listoAl entrar la primavera!